Del profundo sufrimiento surgió el impulso que me llevó a adentrarme en los misterios que esconde nuestro ser.
No es que haya tenido una vida especialmente difícil en el mundo material, pero mi alma gritaba tan
fuerte, con una profunda insatisfacción, un no encontrar el lugar en esta vida, sintiéndome tan vacía.
Un dolor intenso me embargaba cuando miraba mi mundo y me preguntaba: ¿esto es todo lo que hay aquí? ¿Solo me quedaba resignarme a esta existencia material tan simple y complicada a la vez?